El estrés es una sensación física y psicológica que todos conocemos ya que la hemos vivido en varias ocasiones en nuestra vida. En principio es bueno, ya que nos permite adaptarnos a las necesidades y demandas de nuestro día a día. El problema viene cuando no somos capaces de volver a nuestro estado de tranquilidad y el estrés se vuelve en nuestra forma de vida.

La ansiedad nos incapacita mucho más que el estrés, ya que es miedo a lo malo que nos pueda pasar, anticipando acontecimientos negativos y paralizándonos.

Ambos aspectos pueden solucionarse con una buena terapia, podemos volver a aprenderá realizar nuestro día a día de otra forma y sobre todo, con otra percepción, aprovechando el máximo rendimiento de nosotros mismos.