Beneficios de la relajación

Beneficios de la relajación

La relajación es un estado físico donde los músculos se encuentran en reposo  junto a un estado de conciencia de calma y ausencia de tensión. Se crea un estado de satisfacción tanto física como psicológica.

Nos provoca:

  • Respiración profunda, tranquila y rítmica
  • Disminución de la actividad del Sistema Nervioso Simpático
  • Distensión muscular
  • Aumento de la actividad del Sistema Nerviso Parasimpático
  • Latido cardíaco suave y rítmico
  • Liberación cerebral de endorfinas
  • Incremento de la circulación sanguínea
  • Reducción del nivel de ansiedad
  • Mejora de trastornos somáticos
  • Afrontamiento situaciones de estrés
  • Disminución de frecuencia respiratoria

Los beneficios que podemos encontrar se encuentran a diferentes niveles:

Fisiológico:

  • Mayor oxigenación de los pulmones
  • Estimula de la circulación sanguínea
  • Elimina de toxinas
  • Desaparen los excesos de grasas
  • Masajea los órganos digestivos
  • Favorece el funcionamiento del tránsito intestinal

Físico:

  • Elimina la tensión muscular
  • Disminuye la fatiga
  • Rejuvenece la piel
  • Retrasa el envejecimiento
  • Previene enfermedades
  • Mayor control de peso
  • Mejora la fuerza y la resistencia

Cognitivo:

  • Favorece la concentración
  • Aumenta la atención
  • Favorece la memoria
  • Relajación mental
  • Favorece la creatividad
  • Regula el equilibrio emocional

Conductual:

  • Menos comportamientos agresivos
  • Disminuye la ansiedad y el estrés
  • Disminuye la tensión
  • Favorece la activación
  • Disminuye el cansancio
  • Crea más hábitos saludables
  • Mantiene un mejor control de situaciones

Existen muchas formas de conseguir un estado de relajación, busca la tuya propia y aprende a sentir de forma habitual este bienestar físico y mental.

Pretty young woman with arms raised standing on beach

En caso de no saber relajarte ni como lograrlo, puedes acudir a un profesional, donde te enseñarán como lograrlo. Cada persona tiene un método de relajación que no tiene por qué ser el mismo que el de los demás.

Relajación

La relajación tiene muchos beneficios, no es necesario esperar a sentirnos estresados o ansiosos para practicar este tipo de técnicas, siempre es un buen momento para reducir nuestra actividad física y/o mental y descansar.
La relajación es un estado físico donde los músculos se encuentran en reposo, el estado de conciencia está en calma y hay ausencia de tensión. Esto nos produce un estado de satisfacción tanto física como psicológica.
Existen diversos métodos para conseguir este estado placentero,algunos ya les conocéis, como el deporte, dormir 8 horas diarias, una buena alimentación…

A continuación os describo la base de toda relajación : La respiración, para que podáis practicarla desde casa y que os habituéis a relajaros, sobretodo en los momentos en que más lo necesitéis.

LA RESPIRACIÓN DIAFRAGMÁTICA

La respiración es una de las técnicas de control más utilizadas para relajarse.
El DIAFRAGMA es un músculo situado entre el pecho y la cavidad abdominal.

Objetivo: Aprender a dirigir el aire inspirado hacia la parte inferior y media de los pulmones.

INSPIRACIÓN: debe ser lenta y profunda por la nariz, se hincha el abdomen, descenso del diafragma, la parte baja de los pulmones se llena de aire y se eleva el tórax ligeramente.

ESPIRACIÓN: debe ser lenta, se vacían los pulmones, aumento del diafragma, desciende el volumen del tórax y el abdomen se relaja.

inspiracion-expiracion

¿CÓMO PRACTICARLA?
Comenzamos respirando, de forma pausada y profunda, llevando el aire al fondo de los pulmones, notando como él diafragma sube y baja según inspiramos (baja) o espiramos (sube). Es aconsejable para los principiantes, poner una mano en el abdomen y otra el el pecho para notar el movimiento del diafragma y el pecho.
Al inspirar debemos contar hasta 5, hasta conseguir un llenado total de la capacidad pulmonar, después mantenemos el aire 3 segundos en los pulmones y expiramos lentamente.

CONSEJOS:
– Realizar la respiración en momentos de mayor tranquilidad (hasta que consigamos hacerlo de forma automática)
– No estímulos distractores
– Postura cómoda (tumbado o sentado)
– Respirar por la nariz silenciosa y lentamente
– Practicarla 2 veces al día, 10 minutos cada vez, dos veces al día
– Sobregeneralización (aprender a ponerla en práctica en otras situaciones)