¿Cómo puedo organizar mi tiempo?

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ORGANIZAR EL TIEMPO

El ritmo de vida actual es alto y en muchas ocasiones podemos sentirnos estresados por el elevado número de tareas pendientes que debemos realizar, ya sean laborales o personales.
Existen factores que no podemos controlar, pero siempre podemos utilizar algunas herramientas para facilitar el trabajo.

Hay diferentes hábitos sencillos, que nos pueden ayudar a organizar mejor el tiempo y el día:

  • Es importante que planifiquemos el día en función de las tareas fijas, que no podemos aplazar, como ir al       trabajo, visita al médico, dentista, etc.
  • Marcar un horario tanto en las cuestiones laborales como en las personales y ceñirnos a él cumpliendo el tiempo, va a ser clave para poder tener el tiempo mejor aprovechado.
  • Debemos marcar prioridades, realizando en primer lugar las tareas más importantes o complicadas, dejando para el final las más sencillas ya que además estaremos más cansados según va pasando el día. Así nos sentiremos más aliviados.
  • Una agenda semanal nos servirá para darnos una visión de los días y el tiempo, en ella iremos repartiendo las tareas y tendremos una visión general y más organizada de la semana y los días. De esta forma también evitaremos que se nos olviden las tareas pendientes.
  • Es bueno agrupar las tareas que son similares a la hora de realizarlas. Por ejemplo, si tienes que mandar tres mails, mejor hacerlo a la vez y terminar la tarea que dividirlo en tres momentos diferentes del día.
  • Evitar saltar de una tarea a otra nos aporta una gran ventaja y ganaremos tiempo. Es mejor no comenzar una tarea nueva hasta haber terminado la anterior. De este modo no tendremos actividades sin terminar que siguen estando pendientes y que más tarde tendremos que retomar.

Todo este esfuerzo se merece un premio. Tras cada tarea o al cabo del día refuerza tu trabajo, prémiate.

Cuando las personas no gestionamos nuestro tiempo de forma correcta podemos tener consecuencias en la salud (estrés, ansiedad, adicciones, depresión, trastornos cardiovasculares y digestivos…), también problemas en el trabajo (bajo rendimiento, burnout) y en la vida personal (amigos, pareja, familia).

Es importante dedicarse un rato a uno mismo a diario, desconectar de las responsabilidades y realizar tareas que nos resulten agradables o placenteras.

y tú, ¿defiendes tus derechos?

Los derechos humanos provienen de la idea de que todos somos iguales, en un sentido moral, y que nos tenemos que tratar como tales.

En las relaciones sociales entre dos iguales, ninguna persona tiene privilegios exclusivos, porque las necesidades y los objetivos de cada persona tienen que ser valorados igualmente.

El conocimiento y defensa de los derechos humanos de cada uno y de los demás, requiere del aprendizaje de la conducta ASERTIVA en tanto en cuanto uno de los objetivos de la asertividad se centra en:

  • No producir tensión, malestar o ansiedad innecesaria en los demás
  • Fomentar el crecimiento y el progreso de cada persona

Pero, dado que no toda la gente conoce los mismos derechos básicos, pueden plantearse conflictos.

¿Por qué es importante tener claro estos derechos o creencias?

Porque nos ayuda a sostener y justificar las conductas socialmente habilidosas ya que:

  • Podemos seguir creyendo en nuestro derecho a actuar asertivamente incluso cuando se nos critica injustamente por nuestra conducta asertiva.
  • Podemos contraatacar cualquier culpa irracional que pueda ocurrir más tarde como resultado de habernos comportado asertivamente.
  • Podemos estar orgullosos de habernos comportado asertivamente incluso en el caso de que a nadie más le agrade nuestra conducta.
  • Será más fácil que nos comportemos asertivamente.

DERECHOS HUMANOS BÁSICOS

  • El derecho a mantener tu dignidad y respeto comportándote de forma habilidosa o asertiva (incluso si la otra persona se siente herida) mientras no violes los derechos humanos básicos de los demás.
  • El derecho a ser tratado con respeto y dignidad.
  • El derecho a rechazar peticiones sin tener que sentirte culpable o egoísta.
  • El derecho a experimentar y expresar tus propios sentimientos
  • El derecho a detenerte y pensar antes de actuar.
  • Derecho a cambiar de opinión.
  • El derecho a pedir lo que quieres (dándote cuenta de que la otra persona tiene derecho a decir que no).
  • El derecho de hacer menos de lo que humanamente eres capaz de hacer.
  • Derecho a ser independiente.
  • El derecho a decidir que hacer con tu propio cuerpo, tiempo y propiedad.
  • El derecho a pedir información.
  • El derecho a cometer errores y ser responsable de ellos. Equivocarse alguna vez y no sentirse mal por ello.
  • Derecho a sentirse a gusto con uno mismo.
  • Considerar que las necesidades personales son tan importantes como las de los demás.
  • El derecho a tener opiniones y expresarlas.
  • El derecho a decir si satisfaces las expectativas de otras personas o si te comportas siguiendo tus intereses (siempre que no violes los derechos de los demás).
  • El derecho a hablar sobre el problema con la persona involucrada y aclararlo, en casos límite en que los derechos no están del todo claros.
  • El derecho a obtener aquello por lo que pagas.
  • El derecho a escoger no comportarte de manera asertiva o socialmente habilidosa.
  • El derecho a tener derechos y defenderlos.
  • El derecho a ser escuchado y a ser tomado en serio.
  • El derecho a hacer cualquier cosa mientras no violes los derechos de ninguna otra persona.
  • Decidir estar solo aunque los demás demanden tu compañía.
  • Derecho a ser feliz.

Estos son solo algunos de los derechos humanos, ¡aprende a defenderlos, es un requisito para el bienestar personal!